Al poco de llegar al campo de refugiados de Fermo, Luka empezó a trabajar como codirector del diario que se comenzó a editar para los internos. Allí le tocó informar del lanzamiento de la primera bomba atómica.

El diario publicaba noticias variadas sacadas de la radio y otras fuentes periodísticas que podían tener a su alcance. Luka explica en su diario que el Consejo del campo tenía la posibilidad de conseguir una máquina multicopista para editar los ejemplares del diario por lo que esperaba que su trabajo periodístico pronto tuviera un aspecto muy diferente.

Hasta entonces, los encargados de revisar las noticias las colgaban en tablones de anuncios, para que los demás las leyeran. El futuro de los refugiados dependía de los acontecimientos internacionales y por eso les interesaba estar bien informados sobre lo que estaba sucediendo en el mundo.

Luka dice en su diario que ha aceptado estar en la redacción porque el diario no estaba politizado.

Creo en la corrección de la redacción porque además del señor Suljk Hasan, tengo como compañero en ese trabajo a Pablo (Tijan) y eso es una doble garantía de que todo irá como debe, escribe el 1 de agosto de 1945.

El nuevo trabajo le ocupaba mucho tiempo. Para conseguir las noticias, los redactores se veían obligados a escuchar todo tipo de emisoras, anotar y luego redactar las informaciones para “Noticias” , que así se llamaba el periódico.

En su diario, Luka se queja de que le queda poco tiempo para escribir sus anotaciones íntimas y dice que tiene el dilema de si dejar constancia en sus cuadernos de los principales acontecimientos mundiales o reservar esa materia para su trabajo en “Noticias”. El hecho era que las noticias de las que informaba le afectaban y mucho.

A pesar de que no me gustaría caer en una especie de consideraciones políticas, no puedo negar que el devenir político actual me concierne, porque me doy cuenta de que del resultado de este turbio juego va a depender gran parte de mi suerte.

Luka se tomó el trabajo en  “Noticias” con profesionalidad y dedicación. A los pocos días le dejaron solo, porque uno de sus compañeros se preparaba para un viaje a roma y el otro se fue a ocuparse de otros asuntos. Fue precisamente cuando Luka estaba con todo el trabajo de buscar las emisoras, revisar la prensa, redactar, componer y publicar el diario, cuando saltó la noticia del lanzamiento de la primera bomba atómica sobre Japón. Era el 6 de agosto de 1945. Luka informó a sus lectores con su habitual precisión y profesionalidad, pero la noticia le impactó profundamente y luego, en cuanto tuvo unos minutos,  desahogó su alma en su diario íntimo.

La conciencia despiadada del hombre de hoy, siguiendo la voz de la pasión, ha elevado la inteligencia humana a un incalculable nivel en su busca del reinado sobre la naturaleza. No estoy reafirmando las frases propagandísticas de la prensa estadounidense sino que hablo desde la convicción; así, como lo siento. Si no maduramos, si no nos volvemos todos al Señor, podemos acabar lamentándonos en el sufrimiento y maldiciendo el día en que nacimos.

Quizá nuestra generación incluso sobreviva a los horrores de esta nueva arma, asegurada en una paz prolongada que vendrá. Pero ¿qué negro futuro espera a la generación que está por venir? Tendrá que aprender las lecciones de la experiencia de la historia para alejar de sí el mayor mal. Pero es difícil saber si podrá hacerlo, si sabrá hacerlo y sobre todo si lo hará.

También nosotros, testigos de este tiempo apocalíptico, no sabemos valorar la experiencia de la historia. Todavía se lanza el hombre uno contra el otro como el lobo contra el lobo. ¿Es que no ha habido ya suficiente sangre?. Pero después de todo esto, todavía hay quienes ponen los intereses y beneficios de sus partidos por encima de los intereses y el beneficio de todos los pueblos, las naciones y finalmente de la humanidad.

En la imagen la cúpula de las ruinas del parque memorial de la bomba  de Hiroshima

 

 

 

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