D. Luka sabía, porque yo se lo había dicho al hablar con él a través del interfono de su casa en la Plaza de la Cruz, que yo era hijo de un antiguo compañero suyo de Universidad, que había enseñado Derecho Laboral en Pamplona, y me recibió muy amablemente en su casa, y me estuvo hablando de los Balcanes; él no tenía ninguna obligación para conmigo de ser tan acogedor, pero lo fue. Vi, entre sus libros, algunos escritos en el antiguo croata. Cuando finalizó la conversación, me dio recuerdos para mi padre. Aún le recuerdo con todo afecto.

David Diéguez Pais (promoción 1991)
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