Era, creo poder afirmarlo, el profesor más querido sobre todo como persona a la que se le adivinaba haber tenido un pasado duro. Yo tuve la suerte de tenerlo de preceptor en mis tiempos de Artes Liberales, antes de que entrase en Periodismo, y recuerdo que me ayudó muchísimo. Gracias, profesor.

José Ramón Verano Laborda